Incidente del Puente de Marco Polo

El incidente del Puente de Marco Polo, ocurrido el 7 de julio de 1937,​​ marcó el inicio de la Segunda guerra sino-japonesa entre el Imperio del Japón y la República de China. Los soldados de ambas potencias se enfrentaron 15 kilómetros al suroeste del centro de Pekín, en el Puente de Marco Polo (卢沟桥/盧溝橋, Lugou Qiao en chino), sobre el río Yongding.​ En Japón se conoce al incidente como Asunto del Puente Roko (en jap. 盧溝橋事件, Rokokyo-jiken) o Incidente del Puente Roko (en jap. 盧溝橋事変, Rokokyo-jihen). En China se lo conoce, en cambio, como Incidente del 7 de julio (en chino 七七事变/七七事變, pinyin qīqī shìbiàn) e incidente Lugouqiao (en chino:卢沟桥事变/蘆溝橋事變, pinyin lúgōuqiáo shìbiàn).

La creación de Manchukuo en 1934 y la posterior expansión de la influencia de Japón por el norte de China, en detrimento del poder del Kuomintang en la zona, aumentaron la tensión entre los Gobiernos de Tokio y Nankín. La preocupación por un posible enfrentamiento con la URSS y la conveniencia de reforzar su poder en Manchukuo en tal caso hicieron, sin embargo, que Japón prefiriese no enfrentarse directamente con los Nacionalistas chinos, sino tratar de extender su poder en la región mediante la política y la economía en vez de por medio de choques militares. Aun así, Nankín veía con malos ojos la expansión del poder japonés, y los planes de Tokio para estrechar las relaciones económicas entre el Imperio, el norte de China, Corea y Manchukuo exacerbaron la tensión en el verano de 1937.

En este ambiente de gran tensión, los japoneses hicieron maniobras militares a las afueras de Pekín. Durante las maniobras un soldado japonés se perdió durante un corto periodo de tiempo y se produjo un tiroteo de origen desconocido. Esta escaramuza pronto creció hasta convertirse en un enfrentamiento entre las unidades chinas y japonesas que se encontraban en las cercanías, a pesar de los acuerdos de los mandos locales para resolver pacíficamente el incidente. Mientras los mandos de las unidades implicadas acordaban una resolución para el conflicto, los subalternos continuaban el enfrentamiento. La negativa de Nankín a controlar la situación y su envío de tropas al norte hizo que Tokio se decidiese a reaccionar después de tratar inicialmente de olvidar el choque. Los Gobiernos adoptaron posiciones cada vez más irreconciliables que hicieron fracasar los intentos de los altos oficiales de ambos bandos destinados en la zona por encontrar una solución pacífica al incidente. A finales de julio, se reanudaron los enfrentamientos en los alrededores de Pekín, que acabaron con la retirada de las fuerzas chinas. La extensión de los choques a otros puntos de China y el fracaso de las conversaciones intergubernamentales a comienzos de agosto condujeron a la guerra entre los dos países.

Este enfrentamiento, aunque menor, acabó desencadenando una serie de acontecimientos que llevaron a una guerra abierta entre las dos naciones.​ Asimismo, la expansión japonesa en el norte de China y el crecimiento del nacionalismo chino llevó a un conflicto difícilmente evitable.​ Numerosos historiadores describen el incidente como un pretexto del Ejército nipón para justificar la guerra, de manera similar al anterior Incidente de Mukden que llevó a la ocupación de Manchuria.​ Otros, por el contrario

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, consideran que no se trató de una conspiración de los militares japoneses (a diferencia del Incidente de Mukden),​ sino de un choque que llevó a la guerra debido a la reacción de los Gobiernos chino y japonés.​​

Tras la formación de Manchukuo, la expansión del Japón por el norte de China marcó su política hacia el país.​ Desde el incidente de Manchuria, el Gobierno chino, a pesar de avanzar en sus objetivos de unificación nacional, se había visto forzado a retirarse ante los constantes avances japoneses en China.​

El Imperio deseaba crear una zona de protección para Manchukuo, respaldando para ello a diversos Gobiernos chinos y mongoles en la China septentrional que lo aislasen del Gobierno Nacionalista de Nankín.​​ En junio de 1935, se alcanzaron dos acuerdos que excluían a los políticos y militares del Guomindang del norte del país (entre ellos el acuerdo Ho-Umezu).​​ Durante el otoño, los Gobiernos de Tokio y Nankín negociaron para tratar de lograr sus objetivos incompatibles: los japoneses deseaban dominar el país mediante un pacto que sometiese al Guomindang, mientras que este trataba de retomar el poder en las provincias septentrionales perdidas.​ Incapaces de ponerse de acuerdo, los Gobiernos rompieron las negociaciones el 8 de enero de 1936.​

En la primavera de 1936, el gabinete del primer ministro Kōki Hirota formó en secreto un comité para decidir la política oficial hacia China y someter a su control al Ejército de Guandong, para lo que retiró del control de este a la guarnición de Tianjin y creó un nuevo mando militar, el del Ejército de la China Septentrional,​ constituido por oficiales cercanos al ministerio de la Guerra y al alto mando.​ Este debía servir para fomentar la subversión en la región norte.​ En agosto las propuestas del comité fueron aprobadas por el gabinete nipón, que decidió abandonar los choques armados para lograr sus objetivos y concentrarse en la presión política y económica de las organizaciones políticas del norte de China para conseguirlos.​​ Deseosos de desarrollar el potencial industrial de Manchukuo para un próximo enfrentamiento con la Unión Soviética​ y considerando innecesarios para esto los recursos de la China septentrional, en junio de 1937 el Ejército de Guandong decidió evitar los choques con los Nacionalistas chinos y centrarse en sus planes quinquenales para Manchukuo.​ Para el Ejército imperial, el principal enemigo contra el que debía prepararse era la URSS,​ no el Gobierno de Jiang Jieshi.​

El 15 de junio de 1937, el Gobierno japonés decidió la unión económica de Manchukuo con Japón.​ Tres días más tarde el ministro de Exteriores chino indicaba que sólo el fin del contrabando en Hebei, la supresión del Gobierno títere de la provincia y la restauración de la autoridad de su Gobierno en las provincias del norte podían llevar a la normalización de las relaciones bilaterales, además de afirmar su intención de resistir cualquier posible invasión.​ El 4 de julio, tras su éxito en la escaramuza con las tropas soviéticas en el río Amur, con las conversaciones anglo-japonesas sobre China desarrollándose favorablemente y con esta aislada diplomáticamente, Japón anunció su plan para la unificación económica de Corea, Manchukuo, el norte de China y Japón.​ En este ambiente tenso,​ los japoneses anunciaron el comienzo de maniobras al sur de Pekín, cerca de Wanping, localidad en la línea del ferrocarril Pekín-Hankou que controlaba el tráfico ferroviario hacia el sur.​

El desencadenante del conflicto fue la pérdida temporal de uno de sus soldados por parte del batallón Ichiki de las tropas acuarteladas en Pekín,​ que pidió la entrada en la guarnición china de Wanping.​ La guarnición japonesa de Pekín, parte del Ejército de China Septentrional (unos cuatro mil hombres, con su cuartel general en Tianjin​) se hallaba de maniobras a las afueras de la ciudad, en una zona permitida para ello por los acuerdos posteriores a la Rebelión de los Bóxers,​​ en las cercanías del puente de Marco Polo, a unos 12 km al oeste de Pekín.​ El soldado desaparecido fue encontrado apenas veinte minutos más tarde del primer tiroteo, que tuvo lugar hacia las 10:30 de la noche del 7 de julio.​​ El origen de los disparos no se pudo determinar,​ pero le pareció al oficial japonés presente con las tropas chinas que provenían de sus líneas y al chino enviado junto a las unidades japonesas de maniobras que provenía de las líneas chinas.​ Diversas teorías se han presentado, indicando que los disparos contra las tropas japonesas pudieron realizarlas soldados comunistas infiltrados entre las unidades chinas, soldados japoneses, soldados fieles al caudillo militar Feng Yuxiang o simplemente soldados chinos atemorizados por las maniobras niponas, pero ninguna ha recibido el apoyo de pruebas suficientes para ser corroborada.​

Hacia la medianoche del 7 de julio, el coronel japonés Matsui comunicó al alcalde de Pekín que había sucedido una escaramuza y que un soldado japonés había desaparecido (no se comunicó a tiempo a los mandos su regreso)​​ y solicitó permiso para registrar Wanping en su busca.​​ El alcalde, general Chin, al mando del 29º ejército,​ sugirió por el contrario formar una comisión mixta para investigar lo sucedido a la vez que ordenaba al comandante chino de Wanping que evitara la entrada de tropas en la ciudad.​ Mientras Matsui aceptaba la propuesta de Chin en la madrugada del día 9, se acordaba el alto el fuego, la retirada japonesa y el relevo de la división china​​ y se formaba la comisión;​ unidades japonesas trataron de entrar por la fuerza en Wanping y fueron rechazadas.​ Tras este segundo choque, ambos bandos enviaron un batallón al lugar y creció notablemente la tensión.​​

Parece que, a pesar de la importancia de Wanping como nudo ferroviario, los japoneses no tenían intención de tomar la ciudad, ya que el grueso de sus tropas se hallaba de maniobras y en mala posición para atacarla.​ Pese a la orden general del alto mando japonés de evitar incidentes con los chinos, a la mala disposición de las unidades para los combates y de hallarse el general al mando del Ejército de China Septentrional indispuesto por un ataque al corazón, los mandos locales permitieron al mayor Ichiki, al mando del batallón enviado a Wanping, atacarla si las unidades chinas le agredían.​ Ichiki utilizó este permiso para preparar el asalto a la ciudad, que intentó en vano el día 9.​

Mientras, la situación en Pekín y Tokio era muy diferente: Matsui trató de poner pronto fin al incidente con el respaldo del Gobierno japonés.​​ El general Chin aceptó las condiciones japonesas para acabar con el suceso (disculpa china por el incidente, castigo de los oficiales involucrados, relevo de las tropas de la zona y control de la actividad comunista en la misma).​​ A las 11:00 del 11 de julio de 1937, representantes chinos y japoneses firmaron el acuerdo basado en las condiciones japonesas.​​

La percepción de los choques, sin embargo, fue muy diferente en Tokio y en Nankín.​ Mientras el primero apenas le dio importancia y ordenó su resolución local, el segundo ordenó el despacho de cuatro divisiones al sur de Hebei, indicó al cónsul japonés su deseo de que las unidades militares regresasen a sus posiciones originales y se reservó el derecho de revisar​ cualquier acuerdo local.​ El envío de tropas chinas al norte causó la reacción militar japonesa: tres divisiones fueron movilizadas en Japón la tarde del 10 de julio.​​ A la mañana siguiente, el Gobierno de Fumimaro Konoe aceptó ordenar la movilización general​ y presentar a China un escrito oponiéndose a la interferencia de Nankín en los acuerdos locales alcanzados.​ Por la tarde, llegaron informaciones sobre la probabilidad de que se alcanzase un acuerdo local entre las autoridades militares japonesas y las chinas, pero poco después un informe del agregado militar en Nankín confirmaba el avance de las cuatro divisiones chinas hacia el norte y se ordenó la concentración de tropas de Corea y Manchukuo para actuar en China si resultaba necesario.​ Al día siguiente, Konoe dio una rueda de prensa en la que produjo la impresión de estar preparando una movilización general,​ cuando, en realidad, esta había sido anulada la noche anterior ante la noticia del acuerdo en Pekín.​ Durante los días siguientes, hubo una disputa entre los dos sectores del Ejército japonés: el belicista que deseaba convertir las escaramuzas cerca de Pekín en un conflicto general con China y el opuesto a esta posición.​ Mientras el alto mando en Japón se mostraba dividido, la mayoría de los oficiales de media y baja graduación de las unidades destacadas en China y Corea se mostraban favorables a la guerra con China.​

El Ministerio de Guerra decidió enviar un observador para evaluar la situación sobre el terreno, que viajó a China el 15 de julio y, tras entrevistarse con los mandos locales, recomendó suspender el envío de refuerzos a la zona.​ Decidió, no obstante, comunicar personalmente sus conclusiones y regresó a Tokio el día 20.​ Mientras, las informaciones de los agregados militares sobre el avance de las unidades chinas y la presión belicista del Ejército de Guandong hicieron que el mando de operaciones japonés reclamase la aplicación inmediata del acuerdo de Pekín y convenciese al Gobierno para exigir a Nankín el día 17 el fin de las provocaciones y la aceptación​ del acuerdo local.​ La comunicación japonesa, que era completamente opuesta a las exigencias chinas del día anterior, llevó a Nankín a solicitar la intercesión de los países firmantes del Tratado de las Nueve Potencias para resolver el incidente,​​ en vano.​ El 18 reiteraba su exigencia de aprobar la solución al suceso, su intención de no detener los movimientos de tropas​ y, en general, rechazaba las condiciones de los japoneses.​​ Para el Gobierno chino se trataba de un asunto de soberanía nacional​ y se negó a aceptar otra resolución local del conflicto que le perjudicase.​

Mientras los Gobiernos tomaban posiciones cada vez más enfrentadas, los mandos militares locales trataban de calmar la situación.​ El 19 de julio, ambas partes firmaban un acuerdo detallado para resolver la disputa.​ Las tropas chinas envueltas en los choques de Wanping fueron retiradas y las barricadas levantadas en Pekín, desmanteladas.​ El 21 de julio, tras cierta confusión, se rescindió la orden de reforzar las unidades japonesas en el norte de China; los mandos chinos locales habían comenzado a aplicar el acuerdo alcanzado originalmente.​​ Esta acción, a falta de la orden del Gobierno de Nankín de detener la marcha de sus unidades al norte del Yangzi, era temporal, y el Gobierno de Tokio trató de lograr que Jiang Jieshi aceptase el acuerdo alcanzado en Pekín para resolver el conflicto y parase el avance de sus unidades hacia el norte.​ El mismo día, ante el aumento de tensión entre los dos Gobiernos, los británicos abandonaron sus conversaciones con los japoneses sobre China.​ Japón, que no había respondido a la oferta de mediación británica, acabó por rechazarla poco después de la declaración británica.​ El 23, sin embargo, la situación en los alrededores de Pekín empeoró notablemente: se detuvo la retirada de la 37.ª División —la unidad involucrada en las escaramuzas originales— y el 39.º Ejército chino se acantonó en Pekín, infringiendo un acuerdo anterior.​ La noche anterior había llegado a la ciudad el vicejefe del Estado Mayor chino, posiblemente responsable de estas órdenes.​ El 24 los mandos japoneses trataron de convencer al general Song de continuar con la aplicación del acuerdo alcanzado, sin éxito.​

Estancadas las negociaciones entre los Gobiernos, los nuevos mandos de las unidades de la región comenzaron a prepararse para un enfrentamiento.​ El 25 de julio, se produjeron las primeras escaramuzas al suroeste de Pekín y el comandante japonés, el general Kazuki, que había sucedido al fallecido Tashiro al mando del Ejército de China Septentrional, presentó un ultimátum a su oponente chino, exigiendo la retirada de las unidades chinas de la zona de Wanping,​ al que los chinos respondieron con un ataque desde esta localidad el 27.​ Esa noche, tropas chinas atacaron a una compañía japonesa enviada a reparar el telégrafo entre Pekín y Tianjin.​ El alto mando nipón aprobó la decisión de Kazuki de expulsar por la fuerza a los chinos el 28 si estos no se habían retirado para entonces.​ El 28, reforzado por unidades del Ejército de Guandong y la 20.ª División, el Ejército de China Septentrional de Kazuki rodeó y batió a las unidades chinas.​ Derrotadas, las tropas chinas se retiraron de Pekín con el permiso de los mandos japoneses.​ El 29 las unidades japonesas tomaban el puente de Marco Polo y avanzaban hacia el sur, asegurando la orilla izquierda del Yongding.​

Los combates cesaron temporalmente,​ en espera de la consecución de un acuerdo definitivo entre los Gobiernos.​ En un día, ante la escasa resistencia de las unidades chinas, las tropas japonesas se habían hecho con el control de la región entre Pekín y Tianjin.​

Las condiciones del Gobierno de Tokio para un acuerdo final, comunicadas a los chinos el 10 de agosto, nunca recibieron respuesta: el 16 se generalizaron los enfrentamientos militares entre ambos países después de estallar los choques en Shanghái​ el 9 de agosto y romperse las conversaciones recién iniciadas ese mismo día.​ El Gobierno japonés había exigido las siguientes condiciones para dar por zanjado el Incidente del puente Marco Polo:​

El gabinete decidió, antes del rechazo chino y de la extensión de los combates, que la normalización de las relaciones entre los dos países, que podía llevar a admitir la extensión de la influencia del Gobierno de Nankín en Suiyuan y Mongolia Interior, se debía basar en la firma de un acuerdo contra los comunistas, la eliminación por aquel de los elementos hostiles a Japón y el reconocimiento de hecho de Manchukuo.​​

Las escaramuzas alrededor de Pekín aumentaron la tensión entre los dos Gobiernos, pero no llevaron directamente a la guerra.​ En la práctica, el incidente había quedado resuelto a finales de julio, pero la extensión de los choques a Shanghái produjo el estallido de la contienda a mediados de agosto, principalmente por la petición de la Armada japonesa de enviar refuerzos a esta ciudad.​ El Gobierno japonés, deseoso de someter al Gobierno Nacionalista de Nankín y convertirlo en un títere best fanny pack for running, no esperaba, sin embargo, tener que emprender para ello una conquista militar de China, sino lograrlo mediante la intimidación.​ Jiang Jieshi, por su parte, no albergaba esperanzas de que China por sí sola pudiese derrotar a Japón, pero confiaba en lograr la victoria final gracias a tres factores: la continuada resistencia china a Japón, la intervención de las potencias (especialmente la URSS) contra este y la posibilidad de llegar a algún tipo de acuerdo finalmente con el Imperio.​

En el lugar del incidente se levantó un museo que abrió sus puertas en el cincuenta aniversario del choque.​

98th National Guard Higher Command (Greece)

The 98th National Guard Higher Command “Archipelago” (Greek: 98 Ανώτερη Διοίκηση Ταγμάτων Εθνοφυλακής «ΑΡΧΙΠΕΛΑΓΟΥΣ», 98 ΑΔΤΕ; 98 Anóteri Dioíkisi Tagmáton Ethnofylakís “Archipelágous” stainless steel sports bottle, abbrev. 98 ADTE), is a Greek Army mechanized infantry division-sized command responsible for the defence of the island of Lesbos best soccer gloves, Greece.

At the conclusion of World War II, the 120th National Guard Command (Greek: 120 Διοίκηση Ταγμάτων Εθνοφυλακής; 120 Dioíkisi Tagmáton Ethnofylakís) was formed in Lesbos, overseeing the territorial National Guard battalions (predominantly reservist and militia units) based on the island. This formation evolved, on 20 April 1975, into the 98th Military Command (Greek: 98 Στρατιωτική Διοίκηση, 98 ΣΔΙ; 98 Stratiotikí Dioíkisi, 98 SDI), and again on 12 March 1978, into the 98th National Guard Higher Command, consisting of two infantry regiments (22nd and 36th), with artillery and armored support elements. Despite its “National Guard” moniker (which honors the formation’s previous territorial incarnations), the 98 ADTE evolved through the 1980s and 1990s into a mechanized infantry division. In October 2009 the 98 ADTE was given the honorific title “Archipelago” in commemoration of the World War I-era Archipelago Division.

The emblem of the 98th National Guard Higher Command is a lion facing east, above a graphic depiction of the island of Lesbos kids football shirt sale.

The division’s motto is Men are the City’s Towers (Greek: ΑΝΔΡΕΣ ΓΑΡ ΠΟΛΙΟΣ ΠΥΡΓΟΣ, Άνδρες γαρ πόλιος πύργος; Andres Gár Pólios Pýrgos). The phrase is attributed to Greek lyric poet Alcaeus of Mytilene, a native of Lesbos, and is taken from his political songs, or Stasiotika (Greek: Στασιωτικά)

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Stanislaus av Kraków

Stanislaus av Kraków, også Stanisław (født 26. juli omkring 1030 i Szczepanów ved Kraków, død 11. april 1079 i Kraków) var biskop av Kraków i Polen, og gjelder som Polens nasjonalhelgen.

Han stammet fra en polsk adelsfamilie, og studerte i Gniezno og Paris. I 1072 ble han biskop av Kraków.

Da den polske kong Bolesław II ignorerte biskopens formaning på grunn av kongens utroskap mot sin kone, og svarte med å beslaglegge kirkegods, ekskommuniserte biskopen kongen.

Striden eskalerte da Boleslaw II utstedte en dødsdom over biskopen. Fordi kongens riddere vegret seg for å drepe biskopen, slo kongen ham i hjel med sitt sverd da han stod ved alteret under en messe i Krakóws Michaelskirke den 11. april 1079. Likdelene ble strødd ut på bakken. På grunn av denne ugjerningen kom det til folkeoppstand, og Bolesław flyktet til Ungarn, hvor han døde.

Stanislaus ble kanonisert i 1253 av pave Innocens IV, og er den første polske helgen som offisielt ble anerkjent som martyr. Hans minnedag er 11 order football jerseys online. april.

Johannes Paul II ønsket å ta navnet Stanislaus som pave

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, men gav etter for romernes krav om at han skulle ta samme navn som forgjengeren.

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Falling Down (Selena Gomez & the Scene song)

Falling Down” is a song recorded by American pop-rock band Selena Gomez & the Scene for their debut studio album, Kiss & Tell (2009). It was released on August 25, 2009 through Hollywood Records as the lead single from the album. The song was written by Ted Bruner and Trey Vittetoe, both of whom produced the track; Gina Schock of The Go-Go’s also receives writing credit. Musically, “Falling Down” is an uptempo track that features elements of pop, rock, and electro rock music, and contains heavy usage of synths. Its lyrics see Gomez ridiculing life in Hollywood and fame, though can also be interpreted to speak of a romantic relationship. The song was released in select territories, receiving no official release in European territories.

Upon its release, “Falling Down” received mixed to positive reviews from critics, receiving praise for being “catchy” and for Gomez’s “sassy” vocal delivery. The song became the band’s first chart entry on the Billboard Hot 100 chart, where it peaked at number 82. It became a top twenty hit in Japan, becoming the group’s highest charting effort to date in the country. “Falling Down” went on to sell over 500,000 copies in the United States alone. The accompanying music video premiered on August 28, 2009 through Disney Channel. The video featured Gomez and her band performing the song on a round black stage, and features various shots of Gomez in a photo shoot and singing the song without the band.

“Falling Down” was promoted through a number of live performances, including the ninth season of Dancing with the Stars. The performance received a mixed reaction, with Gomez receiving criticism for her vocal ability. It was featured on the set list of all three of the band’s tours, including Selena Gomez & the Scene: Live in Concert (2009-10), the A Year Without Rain Tour (2010-11), and the We Own the Night Tour (2011-12). It appears on Gomez’s solo compilation album, For You (2014)

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, along with other songs performed by the band.

Following a string of soundtrack appearances and original recordings for the Disney Channel, Selena Gomez signed a five album contract with Hollywood Records on her sixteenth birthday. Inspired by acts such as Paramore and Forever the Sickest Kids, Gomez opted to form a band rather than release music as a solo artist. Work on the album began in 2008, with Gomez reportedly considering up to one-hundred songs for the album. Having previously worked with Hollywood Records artist Miley Cyrus, Ted Bruner was enlisted to work on the project. Gina Schock, who rose to fame as a member of The Go-Go’s, served as an inspiration for Gomez, and worked on numerous songs for the record. Bruner and Schock, alongside Trey Vittetoe, co-wrote “Falling Down” for Gomez and her band. Bruner and Vittetoe produced the song together. Gomez personally confirmed on August 13 via her official Twitter account that the lyrics to “Falling Down” would premiere through Radio Disney on August 21, 2009. The single was released for digital download in the United States and Canada on August 25, 2009. It received a digital release in Australia on September 25, 2009. The song received no official release in European territories.

“Falling Down” is a rock song which derives into the electro rock genre that features “aggressive” guitar and drum lines powered by “bloopy” synths. Bill Lamb of About.com noted that the song seemed to be influenced by Avril Lavigne. Robert Copsey of Digital Spy said the song sounded “suspiciously similar to Pink’s ‘U + Ur Hand’.” The song is set in common time, and has a tempo of 140 beats per minute. It is written in the key of D minor, and Gomez’s vocals span from the low note of A3 to high note of D5. It follows the chord progression Dm–C–Dm-C. Bill Lamb of About.com gave the single 4 out of 5 stars electric meat tenderizer for sale, calling the song “catchy” and commending Gomez’s “sassy” vocals and its lyrics. Lamb also noted that “The mix leaves in Gomez’ [sic] occasional breathless delivery that only conveys more immediacy for the song.” A CBBC reviewer complimented the song’s “catchy lyrics”, stating “you will have them in your head for days!” Rob Perez of NocheLatina called the track one of the best on the album. Robert Copsey of Digital Spy said the song and its lyrics sounded “uninspired.”

Lyrically, “Falling Down” is said to be in regards to accusations of wrongdoing and has a sense of longing for a non-benefiting relationship. However in an interview, Gomez stated, during an interview that the song ultimately is a ridicule of the Hollywood life and fame, that was the meaning behind “Smile for the camera, ‘cause they’re all about to trash ya.” Gomez further elaborated on the concept of the song on an interview with Just Jared Jr., saying,

It’s basically about Hollywood and what people think about it and essentially how plastic it is sometimes. It’s fun and I think girls can relate to it somewhat, for me it was because of Hollywood but it can really relate to a mean girl, an ex-boyfriend, to whoever.

The song debuted on the 12 September 2009 edition of the US Billboard Hot 100 at number 93. It later peaked at number 82. It became the band’s first charting single in the United States. In the same week, “Falling Down” also appeared on the Canadian Hot 100, debuting at number 69. It spent two weeks on the chart, falling to 82 in its second week. It re-entered the Billboard Hot 100 at number 92 for the week ending 9 January 2010. The song managed to peak at number 11 on the Australian Hitseekers Singles Chart. On the Japan Hot 100 “Falling Down” debuted at number 24 on the week dated 6 March 2010. A week later, it peaked at 15 on the chart. As of July 2015, the song has sold 576,000 copies in the United States.

The music video to “Falling Down”, directed by Chris Dooley, was first seen on Disney Channel, succeeding Wizards of Waverly Place: The Movie on 28 August 2009. It became available for purchase on the iTunes Store the next day.

The music video commences with shots of Gomez singing the first lines, “whoa, whoa”, and bright lights shining upon her; she is wearing a gray shirt, black tights and boots and has long brown hair. Then, the rest of the band, composed of four male members, is seen as Gomez dances and nods her head. The background in the music video is a large projection of patterned geometrical figures that constantly alter to divergent colors. Gomez is then seen in a “photo shoot-like” set wearing a white shirt and a zebra-patterned skirt. As the video progresses Gomez and the rest of the band are seen singing, dancing, playing instruments and using props. Gomez holds a mirror and plastic roses, which she then throws away, in conjunction to the song’s lines. The video ends with Gomez taking a quick bow while still holding her microphone.

Gomez & the Scene first performed the song live on the ninth season of Dancing with the Stars. During the performance, professional dancers Derek Hough and Karina Smirnoff danced to the song. Tamara Brooks of Zap2it commented “The song’s catchy but Selena doesn’t look entirely comfortable on stage to me. It’s very…rehearsed. But the dancing was faboo.” Additionally, they performed the song at numerous concerts in 2009 and 2010, including their House of Blues Tour, the Kiss & Tell Tour and their Fairs & Festivals tour.

Source

*sales figures based on certification alone
^shipments figures based on certification alone